El reflujo gastroesofágico y roncar

otorrino infantil valenciaEl reflujo gastroesofágico (RGE) consiste en la salida retrógrada de contenido ácido desde el estómago hacia el esófago. En ocasiones, el contenido ácido puede ascender al territorio de faringe, laringe e incluso nariz ocasionando problemas a estos niveles como laringitis, tos crónica, o sinusitis entre otras. Se ha hipotetizado si el RGE pudiera ser una causa de ronquido y/o de Síndrome de Apnea del Sueño (SAOS).

Tanto el reflujo, como los problemas respiratorios del sueño son altamente frecuentes, y se ha visto que los pacientes con SAOS presentan una incidencia mayor de reflujo. Parece claro además que ambas entidades comparten factores de riesgo y que se potencian su coexistencia:
· Por un lado el RGE podría desencadenar SAOS o agravarlo si la presencia de ácido en la garganta, pudiera activar ciertos reflejos neuromusculares que produjeran espasmo (al igual que se produce en los bronquios), con lo que se desencadenaría la apnea.
· Por otro lado el SAOS podría desencadenar o empeorar el reflujo porque los trastornos obstructivos del sueño generan un aumento del gradiente de presión entre el abdomen y el tórax y faringe, con lo que se favorece la salida del contenido gástrico al esófago en situaciones donde el esfínter esofágico fuera incompetente.
Además, el reflujo, per se puede producir algunas manifestaciones similares a las del SAOS, pues en estudios de sueño combinados con medición del pH esofágico, se ha observado que el reflujo coincide con reflejos deglutorios, movimientos corporales y despertares. No obstante, muchos roncadores que por la noche sufren de reflujo, no son conscientes de ello, puesto que se trata de un proceso en ocasiones silente, que se presenta con pocos o ningún síntoma.
Si bien hasta la fecha no ha sido demostrada causalmente la relación entre el RGE y el SAOS, desde un punto de vista práctico sí se ha demostrado en diversos estudios que el tratamiento del RGE hace mejorar diversos parámetros del SAOS de forma estadísticamente significativa (nivel de ronquido, puntuación en la escala de Epworth, índice de apnea/hipopnea, o nivel de saturación de oxígeno).
Es por ello, que en un paciente roncador haya de contemplarse la posibilidad de que un reflujo gastroesofágico, que puede pasar inadvertido, pueda ser al menos un factor que agrave su problema y que también haya que tratar.

Espero que os haya interesado, hasta otra!!