El SAHS y los ojos

ojo¿Qué tiene que ver el Síndrome de Apnea-Hipopnea del sueño con la salud de los ojos? Pues bastante!

Una anomalía ocular asociada al SAHS es el Síndrome del párpado laxo, que supone una hiperlaxitud del párpado superior del ojo que se asocia a molestias como ojo seco, irritación e incluso queratitis. Este problema se produce por dos mecanismos: por un lado la disminución del aporte de oxígeno al párpado conlleva un aumento en la producción de metaloproteinasa de la matriz extracelular, que se manifiesta como una disminución en la elasticidad del tejido. Por otro lado, los pacientes que padecen apneas durante el sueño, adoptan de forma inconsciente mientras duermen posturas en decúbito prono (boca abajo), ya que en esta posición se mejora la ventilación nocturna. Esta postura fuerza la eversión del párpado, quedando al aire o en contacto con la almohada, y produciendo sequedad en los ojos e irritación conjuntival.

Las molestias fundamentales del Síndrome del párpado laxo son escozor ocular, lagrimeo, ojo rojo, y legañas mucosas. En multitud de ocasiones estos pacientes han sido tratados con diversos colirios sin encontrar mejoría. Estas personas muestran unos párpados extremadamente laxos y elásticos, cuya eversión resulta fácil y que puede incluso producirse de manera espontánea durante el sueño. Esto puede llevar a una queratitis por exposición, ojo seco y conjuntivitis papilar crónica.

Mientras que sólo un 5% de los pacientes con SAHS expresan este síndrome, casi el 100% de los que presentan este problema ocular, tienen SAHS.

Pero existen otros problemas oftalmológicos relacionados con el SAHS. En ocasiones están producidos por los eventos isquémicos causados por la pobre perfusión al cerebro, dando lugar al papiledema. En otras, se producen por la isquemia del nervio óptico, como ocurre con el glaucoma y neuropatía óptica isquémica anterior.

Por otro lado, el uso de la CPAP, que como ya hemos explicado en varias ocasiones, es el tratamiento de elección del SAHS, produce asimismo molestias oculares. Éstas derivan de dos hechos: por un lado, de la presión que produce la mascarilla en la zona periorbitaria, haciendo que por la mañana se encuentren ojos rojos o hinchados. Por otro lado los efectos pueden derivar de la acción del aire a presión cuando en ocasiones fuga desde la mascarilla, produciendo síntomas de ojo seco o incluso queratitis.

Es importante la consulta al oftalmólogo ante la aparición de este tipo de molestias.

Esperamos que os haya resultado interesante!!