Ronquido y obesidad

obesidad roncar obeso ronquidoMuy diversos estudios han demostrado la relación entre obesidad y los trastornos respiratorios del sueño, desde el ronquido simple hasta el Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS). Esto ha sido evidenciado tanto en adultos, como en niños y adolescentes. No en vano, esta asociación se describió hace ya décadas con el Síndrome de Pickwick, que supone obesidad unida a trastornos respiratorios con hipoventilación y somnolencia.

Son varios los mecanismos por los cuales la obesidad produciría trastornos respiratorios del sueño. Por un lado, los acúmulos grasos a nivel del cuello reducen el calibre de la faringe. Pequeñas variaciones en este calibre pueden modificar la presión crítica a la que se produce el colapso y cierre de la vía aérea. Además, la obesidad produce acúmulos de grasa en la úvula, velo de paladar y lengua, con lo que hay un aumento generalizado del espesor de los tejidos blandos de la vía aérea superior y con ello tendencia a la obstrucción y colapso.
Por otro lado, el panículo adiposo abdominal dificultaría la distensión torácica y abdominal durante la inspiración, produciendo un patrón respiratorio restrictivo que conllevaría una hipoventilación que empeoraría el resultado de la obstrucción a nivel faríngeo.
Esta asociación se confirma con el hecho de que la reducción de peso mejora tanto el nivel del ronquido como el índice de apnea/hipopnea en el caso del SAOS.
Es importante citar que ambas situaciones, es decir, tanto la obesidad como el SAOS son factores de riesgo cardiovascular, con lo que esta peligrosa asociación nos debe hacer buscar la solución a ambas.

Hasta otra!