Una visita a la consulta

Durante la primera visita en la consulta, el otorrinolaringólogo realizará una entrevista guiada para reconocer la existencia o no de complicaciones medicas derivadas de las temibles apneas que pueden acompañar al ronquido nocturno. Para ello será imprescindible determinar: la existencia o no de somnolencia diurna, dolores de cabeza o sensación de sueño no reparador, si el paciente presenta hipertensión arterial, colesterol alto o diabetes, si fuma, bebe o toma medicación para inducir el sueño o relajantes musculares, la posible existencia de insuficiencia respiratoria nasal continua o esporádica. Es preciso además conocer el peso exacto y la talla. La pareja puede orientar hacia la posible existencia o no de apneas y hacia la gravedad del ronquido nocturno.
A continuación se realiza una exploración completa de la vía respiratoria superior que no es molesta y no provoca dolor. Mediante la misma se realizará:

  • Exploración de la cavidad oral con un depresor para objetivar la relación entre la lengua y el paladar con la campanilla.
  • Exploración de las fosas nasales con un rinoscopio para precisar la existencia o no de desviaciones del tabique nasal o hipertrofias de los cornetes nasales, que son los que están agrandados cuando el paciente presenta cualquier tipo de alergia.
  • Exploración de la base de la lengua y de la vibración del paladar mediante un fibroscopio que no produce dolor y que permite a su vez valorar las cuerdas vocales del paciente.

El otorrinolaringólogo le pedirá una prueba del sueño llamada POLISOMNOGRAFIA de la que ya os hemos hablado. Es probable que se le pidan más pruebas en la medida en que presente insuficiencia respiratoria o hipertrofia de base de lengua como la RINOMANOMETRIA que consiste en soplar fuerte con la nariz a través de un dispositivo que mide el flujo respiratorio en cada fosa nasal o la CEFALOMETRIA que consiste en una radiografía especial de la cara que mide los parámetros más importantes para hacer un estudio de la vía aérea superior y las posibles obstrucciones anatómicas.
Con todo esto, se puede orientar el origen de la obstrucción que produce el ronquido y con ello, planificar el tratamiento.
Esperamos siga siendo de utilidad para vosotros esta información. Un saludo!