CPAP

La CPAP (acrónimo en inglés de “Presión Positiva Aérea Continua”) es un dispositivo que proporciona aire a una determinada presión a la vía aérea. La persona que la usa se la coloca al ir a dormir mediante una mascarilla habitualmente por la nariz. El aire a presión penetra por la nariz y hace expandir la vía aérea colapsada, librándola de la/s obstrucción/es que provocaban el ronquido y apneas.

Se ha demostrado que la CPAP mejora los episodios obstructivos nocturnos, disminuyendo las complicaciones derivadas del SAHS como somnolencia o mejora de las cifras de tensión arterial entre otras.

CPAP autoCPAP mascarilla sahs_1

Tenemos experiencia con AutoCPAP, última generación de los dispositivos de este tipo, que regulan automáticamente los niveles de presión necesarios para cada sujeto, y cada momento, proporcionando un ajuste preciso. Además las AutoCPAP disponen de un registro electrónico de su uso, de manera que en la clínica podemos realizar un seguimiento estrecho de este tratamiento: vigilamos la existencia de fugas de aire, descartamos la persistencia de apneas, ajustamos las presiones máximas para ofrecer un máximo confort… así nuestros pacientes se aseguran de que obtienen el máximo rendimiento de su CPAP.

Es importante que las personas que usen CPAP sean revisadas por un otorrinolaringólogo que confirme que su nariz se encuentra libre de obstrucción para poder recibir el máximo beneficio de su uso.

En la clínica disponemos de un dispositivo de AutoCPAP que ponemos a disposición de nuestros pacientes para pruebas. Mediante un alquiler, se puede usar el dispositivo durante unos días, y así poder decidir con más fundamento la opción terapéutica de entre las que le sean ofrecidas.